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1946-2026: OCHENTA AÑOS QUE CAMBIARON ITALIA

El año 1946 nos entregó una Italia nueva y el 2026 nos ofrece la oportunidad de celebrar las etapas que condujeron a un país seguramente imperfecto pero libre y democrático.

En 1946, a un año de la salida de la Segunda Guerra Mundial, con un país que con dificultad trataba de reponerse de pié, resultaba muy claro que la dinastía en el poder había perdido la confianza del pueblo a causa de las responsabilidades acumuladas durante el ventenio fascista: el ascenso de Mussolini, las leyes raciales, la guerra. El país había cambiado y buscaba un futuro nuevo. En unúltimo intento de salvar la monarquía, el 9 de mayo de 1946, después de 46 años de reinado, Vittorio Emanuele III abdicó en favor de su hijo Umberto y se exilió en Alejandría de Egipto. La abdicación marcó el cierre simbólico de un ciclo iniciado el 17 de marzo de 1861 cuando, por voluntad de Dios y del pueblo, Vittorio Emanuele II, último rey de Cerdeña, fue proclamado rey de Italia.

El mismo día de la abdicación de Vittorio Emanuele III, subió al trono de Italia Umberto II, cuarto y último rey de Italia, conocido como el “Rey de Mayo” porque  reinó apenas 35 días, del 9 de mayo al 13 de junio de 1946. Fue un soberano de transición, respetado por su estilo sobrio y por su intento de mantener un clima sereno durante el referéndum institucional del 2 de junio. Su inclinación reformista era limitada por el peso del pasado de la monarquía, así que, tras la proclamación de los resultados del referéndum, para evitar tensiones y desórdenes en la calle, Umberto abandonó Italia rumbo al exilio en Portugal, donde murió en 1983. Con él se cerraba definitivamente la larga trayectoria de la dinastía de los Savoia que había nacido en el siglo XI con Umberto Biancamano.

¿Qué pasó entonces con los descendientes de la familia real? Según la ley sálica solamente los hombres podían acceder al trono, así que hasta 2002 Vittorio Emanuele y su hijo Emanuele Filiberto (hijo y nieto respectivamente del “Rey de Mayo”) no pudieron regresar oficialmente a Italia.

El referéndum del 2 de junio de 1946 representó la primera votación libre tras la dictadura y la guerra. No es solo una fecha: es el acto fundacional de la Italia democrática porque, por primera vez, italianos e italianas pudieron elegir entre monarquía y república. Fue una votación a sufragio universal sin límite censitario ni de instrucción, con único límite la edad (21 años). Votó el 89% de la población con derecho de voto. La república venció con 12,7 millones de votos frente a 10,7 millones (54,27% contra 45,73%), mostrando un país cortado en dos: en el norte la mayoría votó para la república, en el sur para la monarquía. De esa votación nació también la Asamblea Constituyente, encargada de redactar la Constitución que entró en vigor el 1 de enero de 1948, cien años después del Estatuto Albertino, la primera constitución del reino de Cerdeña, otorgado por Carlo Alberto en 1848.

El evento más extra ordinario (dos palabras, no es un error), una revolución silenciosa, una transformación profunda, fue el sufragio femenino, gracias al cual 13 millones de electoras entraron en la vida política del país, aportando nuevas sensibilidades y prioridades. El derecho al voto de las mujeres se había introducido el 1 de febrero de 1945; las mujeres votaron por primera vez en las elecciones municipales de marzo-abril de 1946 y luego en el referéndum del 2 de junio. Un derecho por fin conquistado que marcaba el inicio de una nueva concepción de la ciudadanía, empezando por la participación activa de las veintiuna mujeres elegidas en la Asamblea Constituyente. El 18 de junio se proclamó oficialmente la República.

El 2 de junio sigue siendo la fecha más importante, el Día Nacional de Italia.

Lucia Bonato

Por Amigos de Italia (ADI)