Hablar de música en la televisión italiana es pensar casi inevitablemente en el famosísimo Festival di Sanremo. Sin embargo, la historia del entretenimiento musical italiano es mucho más amplia. Uno de sus programas más emblemáticos, Canzonissima, regresó a las pantallas en 2026, después de más de medio siglo de ausencia.
Nacido en 1956, Canzonissima fue durante años mucho más que un concurso musical. Era un auténtico espectáculo de variedades donde convivían música, comedia, baile y grandes figuras del entretenimiento. Una cita televisiva que reunía a millones de espectadores y reflejaba el espíritu de una Italia en plena transformación cultural.
A diferencia de Sanremo, centrado principalmente en la presentación de canciones inéditas, Canzonissima recuperó una propuesta más abierta, donde los artistas reinterpretaron grandes éxitos de la música italiana. Su regreso también evocó el legado de figuras como Mina, Adriano Celentano, Caterina Caselli y Raffaella Carrà, protagonistas de una época inolvidable de la televisión italiana.
La nueva edición, conducida por Milly Carlucci, se estrenó el 21 de marzo de 2026 en Rai 1 y contó con seis galas emitidas los sábados en horario estelar. Entre sus participantes figuraron Arisa, Fabrizio Moro, Fausto Leali, Irene Grandi, Enrico Ruggeri, Malika Ayane, Elettra Lamborghini, Michele Bravi y Vittorio Grigolo, entre otros reconocidos intérpretes.
Uno de los atractivos del formato fue la presencia de I Magnifici 7, un panel integrado por Claudio Cecchetto, Francesca Fialdini, Pierluigi Pardo, Riccardo Rossi, Simona Izzo, Caterina Balivo y Giacomo Maiolini. Sus integrantes aportaron valoraciones, opiniones y comentarios que, en ocasiones, generaron controversia y animados intercambios, añadiendo espontaneidad y dinamismo al espectáculo.
La competencia también incorporó un sistema de votación particular: además del jurado, los propios cantantes podían elegir su interpretación favorita, sin votar por sí mismos. El público participaba mediante las redes sociales, contribuyendo a seleccionar la canción ganadora de cada gala. Las canciones clasificadas se enfrentaron posteriormente en la gran final.
Pero quizás uno de los elementos más interesantes de esta nueva Canzonissima fue su cercanía con los artistas. Antes de cada presentación, los intérpretes compartían anécdotas, recuerdos y las razones personales que los habían llevado a elegir determinada canción. De esta manera, el público no solo escuchaba una interpretación musical, sino que descubría las historias y emociones que había detrás de ella.
Cada gala giró alrededor de una temática diferente, desde las canciones que marcaron la vida de los participantes hasta aquellas que merecían una segunda oportunidad después de Sanremo. Todo ello acompañado por una orquesta en vivo de 25 músicos, bajo la dirección del maestro Luigi Saccà.
La temporada concluyó el sábado 25 de abril, cuando Fabrizio Moro se convirtió en el ganador de Canzonissima 2026, gracias a su interpretación de Il mio canto libero, el célebre tema de Lucio Battisti. Un resultado que confirmó el protagonismo de las grandes canciones italianas, capaces de emocionar nuevamente al público a través de otras voces.
¿Dónde se puede ver Canzonissima?
Aunque la temporada de 2026 ya concluyó, sus episodios y actuaciones pueden encontrarse en RaiPlay, la plataforma digital oficial de la RAI, donde es posible disfrutar de las galas completas y de fragmentos individuales. La disponibilidad puede variar según el país debido a restricciones de derechos de transmisión.
También pueden encontrarse actuaciones y momentos destacados en las redes sociales oficiales del programa. Para quienes siguen la televisión italiana desde el extranjero, Rai Italia constituye otra referencia para acceder a contenidos de la televisión pública, aunque su programación varía según la región.
En una época dominada por plataformas digitales, contenidos breves y nuevas formas de consumir entretenimiento, Canzonissima demostró que todavía existe espacio para los grandes espectáculos musicales. Su regreso no pretendió sustituir a Sanremo, sino recuperar otra tradición televisiva, donde las canciones, las historias personales y la cercanía con los artistas son protagonistas.
Más que un ejercicio de nostalgia, esta nueva edición permitió redescubrir canciones que forman parte de la memoria cultural italiana y acercarlas a nuevas generaciones. Porque algunas melodías, por mucho que pase el tiempo, nunca dejan de emocionar.
Daniel Vargas
Círculo Literario Dante Alighieri