Cuando llegué a Guatemala en octubre 2025, puse en mi maleta una copia de “Cometario”, un libro ilustrado de divulgación científica sobre las cometas. Era uno de cinco libros realizados por la misma escritora y la misma ilustradora con la editorial italiana Nomos, y que formaban una colección llamada “Atlanti”. En mi casa los tenía todos: Nuvolario, sobre las nubes; Ondario sobre las olas, Ventario sobre los vientos, Nevario sobre la nieve. Tal vez elegí Cometario porque me encantan las estrellas y porque lo realizaron con la colaboración del Observatorio Astronómico de Capodimonte, de mi ciudad, Nápoles. Cada libro fue escrito con el soporte científico de una institución especializada en el tema.
En noviembre 2025, en ocasión del Congreso Mundial de Antropología y del Festival Internacional de Cine Icaro, tuve la oportunidad de conocer a Giorgio Giampá, un director italiano que estaba rodando un documental en el Petén y que aquel año ganó en Icaro el premio como mejor cortometraje internacional con “Astronauta”, rodado en los bosques del Petén. Fue así que conocí la foresta de la Biosfera Maya y la realidad de las Comunidades Forestales del Petén. No había visitado la selva. pero me pareció tan interesante el tema que escribí a la ilustradora Susy Zanella para proponerle un proyecto: realizar para la colana Atlanti un nuevo libro sobre los bosques y llamarlo “Forestario”.
El momento histórico fue afortunado porque la editorial Nomos y las artistas estaban pensando en un nuevo libro pero les faltaba una idea, y llegó así la propuesta de los bosques.
En los meses estuve recogiendo material científico sobre el tema a través de ACOFOP y del CONAP y compartiéndolo con las artistas que así se preparaban para el viaje a Guatemala: una residencia artística para conocer la selva del Petén y el modelo forestal de Guatemala, único al mundo.
Así el 31 de julio llegaron Sarah Zambello, la escritora, Susy Zanella, la ilustradora y Emanuele Tosi, el editor.
El programa de su residencia fue construido para que pudieran tener una visión lo más posible completa de la cultura guatemalteca. Visitaron el Museo Arqueológico Nacional, el Museo del Popol Vuh y el Museo Ixchel. Después volaron a Petén y allá empezó el viaje dentro de la Biosfera Maya. Tuvieron una primera reunión con Eric Cuéllar, vicedirector de la Asociación de Comunidades Forestales del Petén, quien les explicó la estructura y la misión de ACOFOP, mientras que los jóvenes italianos les enseñaron los cinco libros de la colección en la que entrará Forestario, explicándoles en los detalles el proyecto del libro. Tuvieron la posibilidad de profundizar lo ilustrado por Eric Cuéllar, viajando por distintas comunidades forestales, tanto en aquellas donde la comunidad vive dentro de la foresta, como en Uaxactún y otras en las que donde la Comunidad queda fuera, como en Yaloch. Visitaron Tikal con el personal de CONAP y con una guía oficial muy particular que nació dentro de Tikal y vivió en Tikal hasta que la comunidad fue desplazada del sitio arqueológico, así a través del guía escucharon historias de convivencia con los bosques y con el patrimonio arqueológico. Uaxactún en particular les encantó, durmieron dos noches en las cabañas recién construidas para un proyecto de turismo ecosostenible y comunitario que ACOFOP está promoviendo, les emocionó estar en un lugar en el medio de los bosques, en la oscuridad sin electricidad pública de noche, paseando bajo las estrellas en la pista de aterrizajes, entre las voces de los monos aulladores y las luciérnagas. Tuvieron la oportunidad de hablar con los habitantes, de dibujar, tomar apuntes, de conocer el modelo forestal en todos sus aspectos, incluido el manejo de la madera. Subieron al mirador donde se dieron cuenta de la inmensidad de la foresta: fue como mirar un océano verde. Fueron a Yaxha en las primeras horas de la mañana para visitar el lugar lejos de los flujos turísticos.
Objetivo de la residencia artística fue tomar inspiración e información sobre los bosques del Petén, así que para las autoras fue muy útil para entender los principios de convivencias entre los asentamientos humanos y el ecosistema de la selva que en Guatemala incluye el patrimonio arqueológico.
También tuvieron una reunión con el Coordinador Sección de Investigación Forestal y Sistematización del CONAP, Sergio Alejandro Balan, que, junto a ACOFOP, compartió con las autoras conocimientos científicos e históricos sobre las actividades de las distintas organizaciones forestales ofreciendo una mirada más normativa.
La última etapa del viaje fue a Yaloch, donde la experiencia en la selva fue totalmente inmersiva, con paseos entre los árboles desde las 6 de la mañana en búsqueda de aves. Entre búhos, águilas, mariposas, trogones, pájaros carpintero, las autoras llenaron sus cuadernos de colores y palabras nuevas.
A la vuelta en Ciudad de Guatemala nos reunimos con Gabriela Escobar, directora ejecutiva en la Asociación Gremial de Editores de Guatemala, en la hermosa librería Sophos, donde presentamos la colana Atlanti, el proyecto Forestario y se pusieron las bases para futuras colaboraciones entre la editorial italiana Nomos y el mundo de la editoría de Centro América.
Y esta historia termina con una coincidencia mágica. Susy Zanella encontró en el escaparate de Sophos tres libros suyos: El león rabioso, El libro de la Selva y Cuento de Navidad. Y entrando en la librería dos libros más: El oso tímido y El orangután celoso.
¿Cuántas probabilidades hay que una ilustradora italiana, invitada en Guatemala para realizar un libro encuentre tres libros suyos en el escaparate de Sophos?
Con Forestario queremos promover la editoría italiana en el marco del espíritu de la cooperación cultural internacional.
Anna Zolfo