Emilia Romagna es conocida en el mundo por grandes productos alimenticios, íconos de Italia como el Parmesano, el Vinagre Balsámico, el Prosciutto, el Grana Padano, muchos otros embutidos, quesos y hasta algunas frutas como cerezas, peras o melones tienen una Denominación Geográfica Protegida (DOP).
En Italia se le llama la capital gastronómica, ¡y ha sido incluso reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Intangible!
Ante lo mencionado, es difícil entender por qué no es una región reconocida en el mundo del vino. No hay una respuesta exacta pero los expertos consideran que la producción de vino perdió relevancia precisamente por la vocación de la tierra en la región para otros productos agrícolas y las técnicas centenarias en la producción de quesos y embutidos que se ha heredado por generaciones.
Sin embargo, sí que existe una industria de vino en gran escala. Aquí algunos datos interesantes:
Su producción anual está alrededor de 6.1 millones de Hectolitros que equivale que a unos 830 millones de botellas. Esto la posiciona en el 3 lugar generalmente de Italia, detrás de las regiones del Veneto y Puglia solamente.
En cuanto a la clasificación de sus vinos, existen 2 DOCGs, 19 DOCs y 9 IGPs lo que nos dice que también hay una amplia variedad de estilos y tipos de vino. Blancos, rosados, tintos, espumosos, secos, dulces y los “frizzantes” más conocidos en todo el mundo, elaborados con la uva más emblemática de la región: Lambrusco.
Frizzante es un término que se refiere a un tipo de vino que tiene ligera efervescencia. Es decir, un punto medio entre un vino tranquilo y un espumoso que algunos llaman “semi espumoso” o “vino de aguja”. Los Lambrusco Frizzantes son una especialidad de la región y gracias a su perfil fresco, de bajo alcohol y que se beben fríos, son excelente alternativa para quienes inician en el mundo del vino. Durante muchos años se les ha considerado como vinos de mala calidad cuando únicamente son vinos diferentes a los a que algunos “conocedores” están más acostumbrados. Un verdadero conocedor, puede apreciar vinos en todos sus estilos, calidades y precios. No cometas el mismo error de generalizar sin haber dado una oportunidad de explorarlos.
En Guatemala, te animo a probar los Lambruscos de Albinea Canali; una bodega de producción limitada con casi 100 años de historia localizada justo a mitad de camino entre las ciudades de Parma y Módena. Disponibles espumosos, frizzantes, tintos, rosados, semi secos y secos. Seguramente encontrarás el que se adapte a tu gusto y ocasión.
Salute!!
Hermann Bedfeldt